POR LAS CALLES DE TOLEDO, ARTE, GASTRO Y CULTURA.

Desde que visité Madrid por primera vez en el 2009 siempre quise darme un paseo por la hermosa ciudad española de Toledo, patrimonio de la humanidad y con mucha historia. Era domingo y le dije a mi amiga Virginia madrileña y su marido de Málaga que tomáramos el auto y nos fuéramos de escapada a conocer Toledo a unos 70 km de Madrid. Llegar a la Ciudad de las Tres Culturas es muy sencillo, hay trenes y buses todo el día, salen servicios cada media hora, llamada así porque durante siglos convivieron musulmanes, judios y cristianos, lo cual se refleja en las construcciones, la gastronomia, el arte. Recorrer la actual capital de Castilla-La Macha es un deleite y lo puedes lograr en un día. Nos hizo un dia soleado en pleno mes de Septiembre aún en verano y la temperatura rondando lo 28 grados de calor humano con visitantes de todas partes del mundo, perfecto para mi gusto. Fue así como llegamos a la Puerta de Bisagra y al Alcázar de Toledo, cuyo nombre “Al Qasar” significa en árabe fortaleza, una fortificación sobre rocas, ubicada en la parte más alta de la ciudad española de gran valor estratégico militar.

Desde allí comenzamos a caminar por sus calles empinadas y de piedras, transportándonos a la Época de Bronce encontrándonos con los personajes de la literatura española Sancho panza y Don Quijote de la Mancha en muleros de cera por todas la tiendas comerciales. Sus calles estrechas nos invitan a darnos una escapada por esos laberintos pero nosotros preferimos seguir por la vía principal para llegar a comer o “almorzar” y probar la gastronomía toledana un espectáculo culinario con propuestas y menús especiales. Es así como llegamos al restaurante “La Abadía”, recomendado por todos los locales, estaba llenísimo y me encanto por sus “carcamusas” y “sartencillas”. La comida una mezcla de ingredientes tradicionales con un toque de fusión y todo a buen precio, nosotros preferimos conocer y comer a la carta en las cuevas de la planta inferior, yo no soy de tomar cerveza pero me anime a probar una artesanal, local y te lo recomiendo!

En el camino hacia el restaurante pasamos por la catedral de Santa María, llamada también Catedral Primada de España, templo católico de arquitectura gótica del siglo XVI, patrimonio de la humanidad y muy imponente, imposible no sacarse fotos allí. Seguimos nuestro recorrido por la calle Comercio muy famosa en Toledo y me llamo la atención la cantidad de locales donde vendían espadas, escudos y damasquinados. Les cuento que Toledo también es conocida como la Ciudad de la Tradición Artesana entre ellas la de fabricar espadas de acero, actualmente para los toreros pero solo quedan cinco artesanos que ejercen el oficio de espadero, ya que la industrialización y la producción china amenazaron el oficio. Y por otro lado el arte de los damasquinados consiste en realizar dibujos a través de la incrustación de hilos o láminas de oro/plata en acero o hierro a este tipo de artesanías se la conoce también como Oro de Toledo. En la plaza de Zocodover nos encontramos con muchos restaurantes, visitantes tomando una copa o comprando un mazapán en algunos de los comercios, lo venden por todos lados. El mazapán de Toledo es otra característica de la ciudad. Mi amiga Virginia me insistió en que no me puede ir sin probarlo. Y eso fue lo que hice, yo como buena amante del dulce me encanto, es bastante dulce. Cuenta la leyenda que el origen del mazapán en la ciudad se debe a las monjas de San Clemente. Cuando los árabes invadieron la ciudad en el siglo XIII, gran parte de la población comenzó a sufrir hambre y las monjas recurrieron a lo que tenían a mano: almendras y azúcar. Con eso, elaboraron una masa a la que llamaron “pan de maza”. De ahí derivo la palabra mazapán.

Luego de pasar por varios monumentos importantes, vimos a lo lejos un hermoso castillo como de cuento de hadas, asentado sobre una colina rodeado por el río Tajo y decidimos emprender nuestro viaje hacia ese mirador, yo estaba feliz por que al atravesar el puente vez toda la ciudad. Tocamos la puerta y descubrimos que era un albergue juvenil, yo pensaba que era un internado pero no, son lugares que funcionan como posada u hotel con horarios y servicios de comida, demasiado especial para poder apreciar el hermoso atardecer sobre Toledo, algo que les recomiendo no perderse. Me fui de la ciudad feliz de conocer una Toledo con mucha historia y curiosidades.

Aunque me hizo falta conocer la ruta de los templarios, la ruta de Don Quijote, la ruta de los misterios toledanos o la del Toledo subterráneo. Pero en este primer encuentro, con la ciudad que inspiró al célebre escritor español Miguel de Cervantes o que acogió a El Greco, pintor de origen griego por 40 años, me encantó!

  • Comentarios ( 2 )

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    Virginia

    Dicen que siempre que visitas una ciudad hay que dejarse algo por ver, esto garantiza el regreso a la misma, y eso es lo que paso con toledo. Asi tendremos la suerte de tenerte de vuelta, y poder seguir conociendo mÁs bonitas historias De toledo.
    Vistar toledo es una bendicion pero si ademas es contigo, Que Incorporas la magia, no tiEne precio.
    Gracias por compartirLo. Muak

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      STEPHY CARILLO

      Tenemos que volver pronto que emoción!

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